1533 Esta ciudad se suicida Quito, Ecuador

Irrumpen, imparables, los hombres de Benalcázar. Espían y pelean para ellos miles de aliados indígenas, enemigos de los incas. Al cabo de tres batallas, la suerte está echada.

Ya se está yendo el general Rumiñahui cuando prende fuego a Quito por los cuatro costados. Los invasores no podrán disfrutarla viva, ni encontrarán otros tesoros que los que puedan arrancar a las tumbas. La ciudad de Quito, cuna y trono de Atahualpa, es una fogata gigantesca entre los volcanes.

Rumiñahui, que jamás ha sido herido por la espalda, se aleja de las altas llamas. Le lloran los ojos, por el humo.Imagen

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